La mujer en la Grecia Clásica

Mujer vestida a lo cretense: vestido con mangas y falda con volantes, trenza, pendientes, pulseras y collar. Terracota de Esparta, h. 1400 a. C.

Mujer vestida a lo cretense: vestido con mangas y falda con volantes, trenza, pendientes, pulseras y collar. Terracota de Esparta, h. 1400 a. C.

SARA GÓMEZ GARCÍA. 2º BACH. B.

La situación de la mujer en la Antigüedad clásica nada tiene que ver con la nuestra. En el caso de Grecia, es la situación de Atenas la que conocemos más detalladamente y sabemos que la mujer ateniense era una eterna menor, que no tenía ni derechos jurídicos, ni políticos y toda su vida debía estar bajo la autoridad de un tutor: primero su padre, luego su marido, su hijo si enviudaba o su pariente masculino más próximo.

La mujer vive para el matrimonio, que ocurre generalmente entre los 15 y los 18 años y que es un acto privado, con un contrato que se cierra entre dos familias. De manera general, la joven no tiene ni una palabra que decir por lo que respecta a su futuro matrimonio e incluso el acuerdo prematrimonial lo llevan a cabo los hombres. Este acuerdo solía consistir en un pago monetario que hacía la familia de ella y que, en caso de divorcio, era devuelto.

En cuanto al divorcio, se producía bien porque el hombre encontraba a la mujer con otro hombre (nunca al revés) o bien de mutuo acuerdo.

La vida social de las mujeres es muy privada, sobre todo la de las pertenecientes a las clases altas, pues no tienen encomendada ninguna tarea, y se relacionan entre ellas en el ámbito doméstico. Las mujeres de clase baja sí que deben salir para cumplir las tareas propias, entre ellas la compra y venta de productos. Pero sí hay un momento en el que todas salen de sus hogares: para la celebración de los oficios religiosos, entre ellos la procesión de las panateneas, dedicada a la diosa Atenea.

Nosotras nos hemos encontrado un camino más tranquilo que el de ellas, pero debemos recordar siempre que hay que estar atentas para no perder lo que otras mujeres han conseguido para nosotras.

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